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Mezquinos y mezquindades
La coordinadora La Región de Murcia no se Vende (LRMNSV) ha de presentar urgente y públicamente una rectificación, por no apoyar la campaña "Costa contra la corrupción", de la que habla Pedro Costa abajo. Creo, además, que para que LRMNSV siga siendo el referente del movimiento social y ecologista opuesto a la corrupción urbanística y a este modelo depredador del territorio (cosa que, por cierto, ha venido denunciando Pedro Costa) ha de desprenderse de individuos intolerantes y manipuladores que propician tal estado de cosas. En las líneas de abajo, expreso mi posición particular sobre el asunto.
Por Diego Jiménez
"La posición de la coordinadora LRMNSV en contra de Pedro Costa Morata a mí me ha producido una profunda indignación. Estuve personalmente cubriendo la rueda de prensa -para dar cuenta de la misma en los medios digitales con los que colaboro- en la que Pedro presentó la iniciativa y puedo afirmar públicamente que ésta se emprendió a título particular, pero arropada por personas como Jesús Solá, Martín, Pedro Guerrero y Pujante , siempre en calidad de amigos del injustamente condenado por la Justicia.
Por otro lado, desde hace tiempo he venido silenciando, por motivos evidentes (mi adscripción a una de las formaciones políticas vetadas para participar en dicha Plataforma), mi desacuerdo con las tremendas reticencias a la presencia activa en la misma de militantes de formaciones políticas de izquierda. Estando en tremendo desacuerdo con ese extremo, he respetado la decisión de Murcia no Se Vende, por entender su legitimidad por configurar un movimiento sociopolítico combativo, pero independiente. No obstante, en mi calidad de responsable de movimientos sociales de IURM, recién elegido para el cargo me apresté a ir a saludar a la Plataforma en una de sus asambleas, ofreciendo mi colaboración en todo lo que fuera menester y haciendo ver que, en ningún momento, la formación política en la que milito tenía intención de tener presencia en ella para mediatizar sus decisiones o para intentar su instrumentalización partidista. Es conocida, sin embargo, la presencia en el seno de la misma de personas que militan en las dos principales formaciones políticas de la izquierda murciana y que incluso una de las personas que actúan de portavoz de LRMNSV es un conocido concejal de un municipio del Valle de Ricote. Aun así, he respetado la decisión de la plataforma de no aparecer ligada a partido alguno. Con evidentes pifias -como ese temor obsesivo a la presencia de banderas republicanas, que, por lo que se ha visto últimamente, están proscritas-, he respetado a Murcia no se Vende e incluso he participado activamente (como muchas de las personas que militamos en IURM, incluido nuestro coordinador general J. A. Pujante) en sus movilizaciones, en mi doble condición de militante de IURM y con la modesta contibución de mis crónicas a la amplificación mediática de esas movilizaciones en los medios alternativos con los que colaboro.
No obstante, en esta ocasión, y por motivos similares a los que expone Rosa, conocido el boicot activo y la desautorización a la persona de Pedro Costa Morata, había decidido no acudir. Tuve, además, que desplazarme a Yecla, localidad en la que impartí una charla sobre las relaciones Iglesia-Estado en la Casa de la Cultura, en el entrañable acto de la presentación de un libro de artículos de mi amigo Vicente Palao, maestro, poeta y, sobre todo, gran persona, que se encontraba arropado, además, por amigos maestros e integrantes del Círculo de Poesía de la localidad. Pero, de no haber sido así, no habría acudido tampoco.
De no mediar una rectificación pública de la coordinadora LRMNSV respecto del asunto, personalmente retiraré mi apoyo a dicho movimiento. Algo que parecen haber decidido más personas, a la vista de la, al parecer, escasa asistencia registrada a la última concentración. Como dice Elvira, no están los tiempos de la izquierda en estos momentos para disquisiciones tan absurdas. Y, desde luego, atinadísima su cita de Bertold Brecht. Con luchas cainitas y sospechas infundadas, con este infantilismo de la izquierda, apañados vamos."
Diego Jiménez. Responsable de la relación con los Mov. Sociales en IURM.
LA VERDAD ARTÍCULOS
Cosas de mezquinos (batalla 101) 31.05.08 -
PEDRO COSTA MORATA
JESÚS FERRERO
Me ha llegado recientemente una nota con origen en la coordinadora Murcia No Se Vende (MNSV) en la que tal organización se desvincula públicamente de la campaña Costa contra la corrupción, destinada a recabar los 18.000 euros que sobre este cronista pesan como consecuencia de la sentencia condenatoria del Juzgado de Lorca de septiembre pasado. El motivo en que se fundamenta tal decisión es que al tomar un servidor la decisión de presentarme como senador por IU en las últimas elecciones de 2008 y, textualmente, «estar IU muy significada en esta campaña Costa contra la corrupción, toma un cariz político partidista ajeno a los principios de la coordinadora». Como se sabe, dicha campaña dispone de una comisión organizadora de cuatro miembros: Jesús Solá (histórico del Grupo Ecologista Mediterráneo y miembro de MNSV), Martín Rodríguez (miembro de MNSV y de varias otras organizaciones), Pedro Guerrero (profesor de la Universidad, del PSOE) y José Antonio Pujante (parlamentario regional, de IU); todos ellos a título personal.
Esto me da pie a construir esta reseña quincenal, que me viene de perlas para prefigurar una nueva batalla de ese cronicón que vengo escribiendo sobre mi experiencia ecologista y que les aseguro será de ilustrativa e incluso edificante lectura. Será, miren ustedes por dónde, la batalla 101, e irá en el último apartado, el de las Circularidades, donde encaja admirablemente por lo que supone de repetición y de descripción de los sobresaltos con que esta maravillosa tierra me distrae de cuando en cuando. Para un descreído de la idea de progreso, como es mi caso, esta última anécdota confirma el escepticismo en relación con los avances históricos sustanciales y reitera, por actual, la fe en la circularidad de los filósofos clásicos. Tres son los incidentes, en realidad feos puyazos, que surgidos en estos pagos selecciono para ustedes. (Mi anecdotario en este aspecto es amplio, figúrense, pero las cosicas de mi tierra tienen para mí, claro, mucho más jugo y enjundia.)
Al primer suceso que quiero contar, y que describiré más en detalle al redactar mi memoria ecologista, llamo yo Anónimo petrolero, y consistió en una cuartilla anónima que poco caritativas manos difundieron por centenares en los buzones de Águilas hacia el otoño de 1977. Siento no encontrar el recordado papelucho, pero recuerdo muy bien lo que decía, que resumo así: ya sabemos para quién trabaja Pedro Costa Morata al oponerse a la central nuclear de Cabo Cope, para los jeques del Golfo, que son los más interesados en que no se hagan esas centrales en Occidente y en seguir vendiendo petróleo; la prueba está en los frecuentes viajes de Pedro Costa al Sahara, y en su amistad con los polisarios, que son árabes Cuando los amigos me informaron de tan necio libelo me partía de risa, pero como me insistieran en que «la gente se lo creía» y yo ya estaba en condiciones de saber lo a gusto que se reciben las insidias contra cualquiera que se signifique, acudí a dar la cara en una reunión de la Asociación de Vecinos, en la que nadie planteó conflicto alguno. Tiempo después recibí indicios de sospecha hacia ciudadano que un día, incluso, me había amenazado directa y públicamente.
El segundo es un caso de Felonía de periodista, y tuvo lugar a principios de 2007, cuando yo figuraba en las listas de IU al Ayuntamiento de Murcia. Un periodista presente en la reunión de MNSV dejó caer que «fulanito de tal no da un paso sin consultar con Pedro Costa», siendo fulanito de tal un conocido empresario de la construcción envuelto en un conflictivo proceso de remodelación urbana, es decir, puesto en la picota en esos días por los movimientos vecinal y ecologista. El periodista, un free-lancer sin norte político y sin el menor vínculo con el ecologismo (aun así, más bien amigo), optó por lanzarme tamaña coz en un foro sensible, sin encomendarse a Dios ni al diablo y dando pábulo a lo que otro periodista (falso de profesión y de alma, ¿pardiez!, que yo bien lo conozco) le había insuflado. Como el primer periodista -el verdadero, en realidad emisario- no contestó a mi alarmada requisitoria aproveché un momento con testigos para llamarle felón (sin que se inmutara, por cierto). Mi identificación del segundo periodista, el redomado falsario, vino después, como no podía ser de otro modo.
El tercer episodio-sofocón a considerar es este del repudio puntual con aparente origen en MNSV. Vuelvo, pues, al inicio y a recordar que la citada coordinadora -algunos de cuyos miembros parecen no percatarse de que constituye un logro sin precedentes en la historia del ecologismo murciano, seguramente por ser recién llegados a esta guerra- parece desligarse de una campaña que desde su concepción busca asistir a quienes en primera línea se enfrentan a la corrupción. Y, algo muy importante de carácter más que formal: que la nota a la que aludo se me dio a conocer cuando íbamos a dar comienzo a la rueda de prensa de presentación de dicha campaña conminándome a que la suspendiera y me abstuviera por haber ido en las listas de IU (por cierto como independiente, como todo el mundo sabe), venía de la mano de un notable miembro de esa coordinadora, que todavía no me explico cómo se le pudo considerar adecuado para trasladarme tal mensaje de condena pues se trata nada menos que de un concejal del PSOE Y sin embargo, al tan preclaro emisario del castigo no se le veía, qué va, ni turbado ni pesaroso, y tampoco le temblaba la notita en la que, como introducción al anatema, se me subrayaba que MNSV es «un movimiento social independiente y apartidista donde todo el mundo tiene cabida sin discriminación por razones de sexo, raza, creencia religiosa o afinidad política». ¿Toda una redacción-prodigio con la que me abstengo de ensañarme, por respeto a la MNSV!
(Comentando anécdotas y aconteceres, con el análisis de tipos y nombres que el tiempo y sus enseñanzas permite, Pepi, mi mujer y compañera de aventuras innúmeras y de buena parte de los aproximadamente 800 viajes militantes que he hecho de Madrid a mi tierra y viceversa desde enero de 1974, no lo ha dudado: «Mezquinos, tú pon que son mezquinos». Y así mismo lo reproduzco, para conocimiento general.)
Pedro Costa Morata es profesor de la Universidad Politécnica de Madrid y Premio Nacional de Medio Ambiente 1998.
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